dilluns, 28 de maig de 2012

BERBERECHOS



Poco a poco voy uniendo la dieta del osteópata con la vida social, apañándolo como puedo. Ahora he descubierto las sardinas en escabeche, supongo que por aceite no entrarían, pero la intención no es adelgazar, así que me las meto entre pecho y espalda, y mejor no preguntar a Jesús (mi osteópata) si entraría dentro de lo que puedo comer.


 En el Rafel, hay un hombre que nos invita cuando nos ve,  y gracias a el y a la confusión de quien sirve los berberechos al Rafel, pudimos disfrutar de unos berberechos alineados, buenísimos.


Si, habéis leido bien, ¡¡¡alineados en la lata!!! Abajo os dejo la fotografía.

Olga y yo, alucinamos, mientras disfrutaba de ellos me acordé muchísimo de mi madre.
Cuando estaba soltera, mi madre comía fatal, pero los berberechos le encantaban, siempre decía que en cuanto pudiera se comería una lata de berberechos para ella sola. Siempre me cuenta que una vez que no comió nada, mi padre se la llevó a un bar de plaza españa a tomar unos berberechos.
Pequeñas historias que se hacen grandes con el paso del tiempo.


4 comentaris:

  1. Madre mía! los berberechos, menos berberechos... parecen cualquier cosa jajaja. Es broma. Eso sí, qué ricos tenían que estar, me ha entrado un antojo ahora que pa qué!

    Ñam.

    ResponElimina
    Respostes
    1. Te puedo asegurar que estaban buenísimooosss!!!!

      Elimina
  2. Y ordenadísimos en su lata. ¿Existirá alguien que se dedique a colocar en fila los berberechos?

    Olga.

    ResponElimina
    Respostes
    1. Si hubiera un documental de como quedan alineados, hasta me lo tragaría...pq tengo mucha curiosidad sobre ese orden perfecto.

      Elimina