dissabte, 10 de novembre de 2012

VELAS SOPLADAS


Llega el día de mi treinta i cinco cumpleaños, vienen mi hermano, mi madre y Raúl a mi barrio. Después de una vuelta por las tiendas del alrededor, disfrutamos de unas tapas en el Rafel.

Era una pena que no estuviera mi padre, ni las gemelas, pero quizás por eso, porque fue muy íntimo, fue muy especial. Un gran momento para recordar por siempre y para siempre. Y lo digo tan de corazón que me estoy emocionando escribiéndooslo.

Quiero soplar las velas con mi gente por mucho tiempo.



2 comentaris:

  1. Muchas felicidades Cariño...que te sigas haciendo mayor y que lo veamos todos con sumo placer princesa!!un besote!!!
    Emili Moya.

    ResponElimina
    Respostes
    1. ¡¡¡¡Muchísimas gracias!!!! Que nos sigamos haciendo viejos y compartamos buenos ratos y ricas cervecitas ;-)

      Elimina