dimarts, 11 de setembre de 2012

GUARDAMUEBLES


Una incógnita de la calle Parlament, casi delante de la Sirvent encontré un día esta estantería atada con la pitón, unos días antes había fotografiado un somier en la misma farola atado igual.

Con el somier montamos la historia que sería de alguien que dormía en la calle y que lo guardaba en la farola durante el día, poco creíble pero dentro del surrealismo nos cuadró, pero me parece a mí que la estantería no la guardan para poner los libros de cabecera, así que la deducción final sería un guardamuebles particular, mucho más económico y cómodo que los que se dedican a ello.



5 comentaris:

  1. Je! Esto me recuerda a una tumbona de madera que me encontré en una acera de camino a la Facultad cuando vivía en Granada. Me la quería llevar a casa y restaurarla, a mi estilo... Pero estaba atada con una cuerda al tronco de un árbol y no entendía si estaba abandonada, reservada, o qué. No me atrevía a llevármela. La tumbona aparecía y desaparecía y me tenía obsesionada. Un día me la encontré sin cuerda. ¿Por qué hoy sin cuerda? Me la puedo llevar entonces? ¿Hay alguien tomándome el pelo?? Y ahí reparé en una tiendita de cestas de mimbre, que en su interior también tenía algún mueble de madera de pino. La anciana diminuta de la tienda sacaba la tumbona como reclamo, aunque no sé si era muy efectivo... ¡A punto estuve de comprármela para desquitarme, como dicen por allí!!

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    1. jajaja... como me he reído con el comentario!!! Solamente te puede pasar a tí, te imagino pasando cada día rayada, lo visualizo como si lo viera y todo, jejeje

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  2. Sofía, tía, buenísima la historia!!!
    Ahora que, también te lo digo, aquí atan cualquier cosa con una cuerdecilla, y ya puede ir despidiéndose la anciana diminuta de la tumbona.
    Un beso!

    Olga.

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    1. Estoy contigo Olga, aquí con una cuerdecilla no dura.
      El otro día delante de casa había un adoquín de BCN, roto y meado por perros, me lo miré con codicia, pero las meadas me echaron atrás.
      Al volver a casa no estaba!!!

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  3. Yo no fui!!
    Pero debo confesar que tengo una.
    Es que las diseñó Puig y Cadafalch para la casa Ametller...No me pude estar...

    Olga.

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