dimarts, 19 de juny de 2012

TELÉFONO O CIGARRITO


Telefónica, gran telefónica, la compañía de teléfonos que hemos conocido siempre. Ella y tantas nuevas que conocimos con la apertura del mercado, son lo peor.
Nuestra defensa ante ellas, nula.
Os podéis creer que el "cafe del centre" lleva una semana sin teléfono?
Eso supone, no poder comunicarse.
Adiós a las reservas de quien pueda llamar.
Adiós a clientes porque no hay wifii.
Adiós a quien sabe qué más....

Hacia esto:
Tragar, aguantar y esperar que la dichosa compañía de teléfonos ponga algún recurso para solucionar tu problema. 
No hay soluciones sencillas, no se puede denunciar facilmente este tipo de injusticias. Si quieres seguir adelante allá tú con la burocracia y tu tiempo.

Pero no quería hablar de estó, cambié de idea cuando expliqué la visita al osteópata ante Olga y Sofía. Mis compañeras de piso.


Resulta que voy al osteópata, y le digo que estoy cansada de intentar dejar de fumar, lo intento y no lo consigo.

Entonces me explica una forma para dejar de fumar, esta, le encantó a mis compañeras de piso.

Técnica para dejar de fumar:

Fumar.
Fumar, cada hora.
Tenga ganas o no, tenga tiempo o no, haya fumado o no, esté durmiendo o no.

A mí me pareció una locura, le dije:
- Tú estás loco, eso es una barbaridad.

Pero tras la ilusión de Sofía y Olga, no hubo otra que ponerse manos a la obra.
Así que empecé a fumar a las horas y veinte. Si fumo a y diez, he de volver a fumar a y veinte.
Los dos primeros bien.
Poco a poco, fué horroroso, las horas se pasaban volando y me tocaba otra vez volver a fumar.
Al séptimo cigarro estaba vomitando, y así tres veces más. Bebía agua para el próximo vómito.
Me desperté cada hora, un cigarrito más.
Alguna se escapó, mis compañeras de piso no consiguieron seguir el ritmo (¡¡¡mucho que hicieron en varios turnos!!!) y el móvil no sonó, pero a las dos horas me desperté... mi cama era un cenicero... fuí a fumar otra vez y así hasta las siete o las ocho, ya no podía mas y decicí dejarlo.
Llegué a unas 15 horas, 14 cigarros.
Ya sé que no son tantos, mil veces he fumado muchísimo mas, pero mi asco hacia el tabaco era máximo.
La evolución... ya veremos...


Cap comentari:

Publica un comentari a l'entrada